El consejo de Kevin Mitnick
A la mayoría de vosotros el nombre del título os sonará a chino. Quizá haya alguno que asocie el nombre con un cyber deincuente famoso que regresó del lado oscuro.
Después de asaltar los sistemas informáticos de las grandes empresas que se le antojaron y burlar a la policía constantemente, el FBI destuvo a Mitnick con la ayuda de un hacker blanco.
Habían estado años tras él, pero Mitnick localizaba la posición de los móviles de los agentes para poner tierra de por medio siempre que la situación lo requiriese.
Cuando el juez le condenó a cinco años de presidio añadió a la condena la imposibilidad de que Mitnick se acercase a móviles, ordenadores o cualquier aparato de red.
Una vez fuera de prisión fundó una empresa que se dedica a encontrar vulnerabilidades en sistemas informáticos. En realidad se dedica a lo mismo que antes, pero ahora trabaja para los buenos. Irónicamente, le contratan muchos que fueron sus víctimas.
Recientemente ha dado una conferencia sobre ingeniería social en la Casa de la Moneda en Madrid. Aprovechando la ocasión ha chateado con los lectores del diario El Mundo.
En ese chat un usuario le preguntó por la vulnerabilidad de los clientes P2P. Él respondió que mucha gente no sabe exactamente qué está compartiendo.

















