¿Por qué usar un procesador de texto online? ¿Acaso Microsoft Word está perdiendo fuelle y arruga el vestido frente a sus contrincantes online? Respondiendo a la primera pregunta, es fácil: “Porque sí“; y a la segunda: “Pues no, pero ya se ha puesto las pilas, aunque no están a la venta en los mejores quioscos” (esto ya se aclarará más adelante…tun-tun, tun-tun, tun, tun…).
Ahora en serio. ¿No te pica la curiosidad por probar algunos de estos procesadores de texto online? Claro que sí, pero si nunca te has atrevido, nosotros te ayudaremos a dar el paso, no es para tanto. Ahora bien, discutir sobre si Microsoft Word se está jugando el título al procesador de texto predilecto, que no la piel, o no, pues no creo que sea la pregunta más oportuna. Vale, admito que soy yo el que la planteó pero es la primera que se nos viene a la cabeza hablando de este tema. Pienso que los procesadores de texto online juegan en otra liga, pero es cierto que han venido para quedar y llevarse buena parte del “pastel de usuarios asiduos” que Word todavía conserva con recelo en la despensa.

Aún así, los procesadores de texto online no han venido para sustituir a Microsoft Word, al menos para trabajos de edición más complejos como la edición de un libro, la creación de una tesis y, en definitiva, cualquier trabajo que requiera funciones de edición avanzada y/o altas exigencias en cuanto a maquetación, automatismos mediante la ejecución de macros y demás. Por otro lado, ofrecen una excelente alternativa para quienes buscan una solución liviana y dinámica a la creación de documentos en equipo, con colaboradores repartidos por todo el mundo, y bajo los focos del riguroso directo: editar y comentar los cambios de forma instantánea y en tiempo real, esto es su mayor baza. Veamos de forma resumida cuáles son las grandes ventajas y los inconvenientes de los procesadores de texto online frente a Microsoft Word y, por ende, frente a cualquier procesador de texto de Escritorio que se precie…