Una charla con Nero, el emperador de la grabación
El reciente lanzamiento de la última versión de Nero nos había dejado con algunas preguntas en el tintero, unas más difíciles de contestar que otras, pero todas ellas centradas en el futuro de un programa plácidamente anclado en su liderazgo y en constante expansión (no sólo de mercado, sino también de tamaño).
A partir de la versión 6, Nero ha apostado por convertirse en el centro multimedia del usuario, dejando la grabación de discos ópticos como función central y añadiendo a su alrededor una plétora de herramientas que abarca desde la captura de vídeo hasta las copias de seguridad, pasando por la creación de películas en DVD y la integración con servicios on-line como YouTube o MySpace. Desde el lejano 2001, sin embargo, el panorama ha cambiado: ya son varias las alternativas gratuitas para la grabación de datos, y eso ha acentuado aún más - si cabe - el acelerón de la compañía alemana hacia la diversificación y ampliación de funciones de su programa estrella.
Pero, ¿qué ocurre con los demás sistemas operativos? ¿Y cuál es su reacción ante los cambios del mercado y las nuevas preferencias de los usuarios? Nero tuvo la amabilidad de contestar algunas de estas preguntas. Una versó precisamente sobre los rivales gratuitos.
